Sin salida 18/02/18
Vacío legal impide disolver Movimiento Libertario, idea de su tesorero
Alejandra Fernandez

Disolver el Movimiento Libertario (ML) como salida a las deudas que lo ahogan es inviable. La sugerencia del tesorero de esa agrupación, Carlos Herrera, de recurrir a un cierre legal de la agrupación, no está contemplada en el Código Electoral.

La ley sólo faculta al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a cancelar de oficio la inscripción de un partido político cuando éste obtiene un número de votos válidos menor al número de adhesiones exigidas al registrarse, según lo especifica el artículo 68 del Código Electoral. Así lo explicó la jefa del Departamento de Registro de Partidos Políticos, Marta Castillo.

Esto quiere decir que el Movimiento Libertario, fundado en 1994, hubiera tenido que recibir el 04 de febrero pasado menos de 3.000 votos, que es el número de firmas requeridas para crear un partido político a escala nacional. Sin embargo, capitalizó 21.890 votos, siete veces esa cifra.

Una opción para el comité ejecutivo nacional del ML, que preside el exdiputado Danilo Cubero, es elevar una consulta al TSE para que ellos, como parte de sus potestades, interpreten la norma y resuelvan, con carácter vinculante, el camino a seguir.

Esta sería la primera vez desde que se creó en el año 2009 el Departamento de Registro de Partidos Políticos del máximo órgano electoral, que se enfrentarían a una solicitud de disolver un partido político.

El comité ejecutivo del ML se reunirá el próximo lunes para discutir la vía a seguir. Cubero sí enfatizó que la democracia se fortalece con la participación de los partidos políticos, por lo que, espera encontrar alguna posible solución a la difícil solución financiera que enfrentan.

Los libertarios acumulan deudas por más de ¢2.500 millones y su tesorero asegura que es imposible honrarlas, por lo tanto el partido, en su opinión, está condenado a morir.

>Los gastos en los que incurrieron durante esta campaña electoral ascienden a ¢375 millones pendientes de pago. Se arrastra además una deuda por ¢153 millones con el Grupo LAFISE de la campaña política del 2014 y otra de ¢2.000 millones correspondiente a cuentas por pagar de contiendas políticas -nacionales y municipales- de 2010, 2014 y 2016.

Con su idea de disolver la agrupación, el tesorero libertario pretende que los acreedores clasifiquen las deudas como incobrables, y ha advertido que si el comité ejecutivo rechaza su sugerencia él renunciará, pues no puede mantenerse al frente de una agrupación que no tiene fondos ni siquiera para mantener al día los estados financieros que por mandato legal deben entregar al TSE.

El Movimiento Libertario ha participado en seis elecciones nacionales y en la última no logró alcanzar ni una sola de las 57 curules en el Congreso.

En noviembre pasado la Sala III confirmó una condena por estafa que el Tribunal Penal de San José le había impuesto a la agrupación por cobrarle al TSE ¢209 millones por unas capacitaciones que nunca existieron, luego de las elecciones del 2010.